Noticias
Pozo Izquierdo, 30 años de windsurf, 73 títulos mundiales y la mejor cantera del mundo
Publicado el 23-07-2018

Hablar de Pozo Izquierdo en los últimos 30 años es hacerlo de Bjorn Dunkerbeck, de Philip Koster, de intentos de triple forward y maniobras nuevas nunca antes vistas, de los saltos más altos del circuito de la PWA, pero sobre todo es hacerlo de Daida Ruano, la “Reina de Pozo”. La rider local volvió a ganar en su prueba favorita, sumando ya 19 victorias en ‘casa’ en los últimos 20 años, desde que en 1999 ganara por primera vez la prueba grancanaria. Es la competidora, tanto en categoría masculina como femenina, del circuito mundial de la PWA que más veces ha ganado la prueba de Pozo. Este año, además, firmó una de sus más brillantes actuaciones, con una victoria en la final ante Sarah-Quita Offringa incuestionable en cuanto a su superioridad, siendo la primera mujer que consigue en una competición oficial un back loop a un pie.

Pero hablar de Pozo Izquierdo en los últimos diez años es también hacerlo de Philip Köster. El rider de la playa de Vargas, como se le conoce popularmente ya que se crió en ella, sumó este año su sexta victoria en la prueba grancanaria desde que en el año 2009 alcanzara su primer triunfo. Cuando Philip llegó hace 10 años al circuito mundial, el windsurf dio un espectacular salto de calidad porque obligó al resto de competidores a esforzarte al máximo para alcanzar su nivel.

En la final ante el brasileño Marcilio Browne estuvo a punto de conseguir un nuevo hito, rotar por primera vez un triple forward, es decir, conseguir dar tres vueltas en el aire antes de caer sobre la tabla en el agua y seguir navegando. Philip aspira a convetirse en el “Rey de Pozo”, título que ahora mismo para él podee Víctor Fernández, el rider de Alemaría que ha conseguido estar en 11 finales y ganar seis títulos.

Pero sobre todo, hablar de 30 años de windsurf en Pozo Izquierdo es hacerlo de la familia Dunkerbeck al completo, no solo por la impresionante trayectoria de Bjorn con 42 títulos mundiales, sino porque sus padres fueron los que consiguieron que una prueba del mundial recalara por primera vez en el spot grancanario. El amor por el windsurfing de esta pareja danesa-holandesa los llevó a venderlo todo en su país de residencia y trasladarse a Canarias a finales de los 70 para convertir el windsurf en un estilo y en su medio de vida.

Esa decisión tan personal produjo un efecto mariposa que nos traslada a la actualidad con Pozo Izquierdo posicionado como meca del windsurf mundial y con un ‘ramillete’ de riders formados en este spot que suman en total 73 títulos mundiales en windsurf, entre los 27 conseguidos por las hermanas Ruano, los 4 de Philip Koster y los 42 alcanzados por Bjorn Dunkerbeck.

Bjorn tenía 3 años cuando llegó a Gran Canaria y a los 9 aprendió a navegar en la charca de Maspalomas donde sus padres tenían una escuela de windsurf. Con 12 años tocó por primera vez el agua de Pozo Izquierdo y fue el inicio de un idilio que lo llevó a a convertirse en el mejor windsurfista de la historia de este deporte y al spot grancanario en un referente mundial, el Hawaii de Europa como es conocido en todo el mundo.

En el año 82, con 13 años, invitó a su ídolo, Robby Naish, a conocer Pozo Izquierdo, en el 85 ya participaba en el circuito mundial, en el 87 consiguió ganar 2 pruebas del circuito, antesala de lo que sería su trayectoria de éxitos; y en el año 88 se proclamó por primera vez campeón del Mundo. En ese momento sus padres trabajaron duramente para traer una prueba a la isla, invitando a la PBA, la asociación que en ese momento regulaba el windsurf mundial, a realizar una competición de prueba en Pozo Izquierdo para que se convencieran de que era el lugar ideal para acoger una competición de su circuito.

El esfuerzo de sus padres tuvo su recompensa con la celebración de la primera prueba oficial en 1991. Durante 15 años su madre fue el alma máter de la cita grancanaria, mientras su hijo sumaba éxitos en el agua. “Mi madre decía que si Hawaii tenía 2 pruebas de la Copa del Mundo, Canarias debería tenerlas también. Daida, Iballa y Philip son un producto de la Copa del Mundo en Pozo Izquierdo. Si queremos tener competidores canarios en lo más alto a nivel mundial, deben hacerse pruebas en las islas porque quien sabe hacer windsurf aquí lo tiene mejor para competir en cualquier parte del mundo. Tan frecuente y tan alto como en Pozo Izquierdo no se salta en otras partes del mundo”, asegura Dunkerbeck que sabe bien de lo que habla.

Para Bjorn es importante que las empresas e instituciones apoyen el windsurf porque “es un deporte sano para la isla y ha dado color a Pozo Izquierdo. Hace 30 años nadie quería vivir aquí, tan solo habían 30 casas. Es un lugar que ha crecido mucho gracias a este deporte, con tiendas, restaurantes, escuelas… y mucha gente vive ahora del windsurf”.

Ahora, 30 años después de que una prueba mundial posicionara a Pozo Izquierdo en el mapa del windsurf, Dunkerbeck disfruta con su hijo Liam, viéndolo crecer deportivamente en el mismo spot que lo vio nacer a él. Junto a Liam, 46 jóvenes han competido este año en las categorías juniors del Mundial de Pozo, consiguiéndose un récord histórico en cuanto a número de competidores menores de 20 años.

Así que hablar de Pozo Izquierdo ahora es hablar de futuro, de un lugar que fue, es y siempre será la meca del windsurf mundial mientras el viento no deje de soplar, las instituciones y las empresas sigan apoyando y existan promotores locales que quieran seguir organizando la prueba, como en su día lo fue la familia Dunkerbeck, después Pozo Compas y ahora el Club Deportivo Moreno Twins.




Último vídeo
Twitter